La casa-museo César Manrique representa el hogar donde vivió uno de los uno de los personajes más célebres de las Islas Canarias. Está situada en medio de un palmeral en el pueblo de Haría, uno de esos lugares donde se respira la esencia de Lanzarote. El lugar que eligió Manrique para pasar sus últimos años de vida, hasta que murió en 1992. La casa fue construida adaptando una vivienda de labranza en ruinas, utilizando un estilo arquitectónico moderno y aunando confort y estética. Una obra que, por supuesto, fue supervisada por el propio Manrique.