Las rocas más antiguas de Canarias afloran a la superficie en las Cuevas de Ajuy, declaradas Monumento Natural, y localizadas en la localidad del mismo nombre, al norte del pueblo de Pájara. La maravilla geológica consiste en observar a simple vista los sustratos sedimentarios que se formaron en las profundidades oceánicas en el periodo cretácico, hace entre 100 y 150 millones de años. Es un hecho que supone un misterio, pues se data la formación de Fuerteventura en unos 30 millones de años. Del acceso a las cuevas destaca el recorrer una duna fosilizada, y el poder observar en el camino unos antiguos hornos de cal, singulares por embarcar la piedra directamente al mar.