Ubicada sobre una roca y en primera línea de playa ofrece un enclave privilegiado con 180º de vistas al océano y al puerto.
Desde sus ventanales y su terraza, el mar es protagonista. Podrás disfrutar del espectáculo diario de la actividad pesquera y contemplar el ir y venir de la avenida marítima sin salir de casa.
La vivienda cuenta con todas las comodidades para una estancia confortable con espacios luminosos. Podrás desayunar frente al Atlántico.
Aquí el sonido del mar marca el ritmo del día y cada amanecer y cada puesta de sol se convierten en una experiencia inolvidable.