Cuando Leonardo Torriani dibujó su plano de la ciudad, a finales del siglo XVI, la Villa contaba ya con alrededor de doscientas casas, ubicadas en la llanura que conforma la confluencia de los dos barrancos, junto a la bahía. Hoy, esta disposición de cuatro manzanas que reflejó el ingeniero italiano, y que se mantuvo casi invariable hasta el siglo XX, conforma el casco histórico de San Sebastián de La Gomera.