Esta ruta nos lleva desde el encantador pueblo pesquero y turístico de Playa de Santiago hasta el interior del barranco encajonado de Guarimiar, un paisaje agreste y vertical que refleja la esencia de La Gomera. A lo largo del recorrido se alternan bancales, palmerales y casas tradicionales, alineadas como fichas de dominó sobre los estrechos terrenos cultivados, testimonio de la agricultura heroica y del esfuerzo de generaciones de gomeros. La ruta transcurre por carretera asfaltada, apta para todo tipo de bicicletas, y aunque la subida hasta el núcleo superior de Guarimiar es exigente en algunos tramos con desniveles de hasta el 10%, la ausencia de tráfico y el excelente estado del firme hacen que el ascenso sea muy llevadero y agradable.