La inmersión de La Catedral ofrece uno de los paisajes submarinos más alucinantes de Gran Canaria. Frente a la costa de La Isleta –una pequeña península adosada a la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria, en el nordeste de la isla– yace una enorme masa de roca volcánica de formas retorcidas, casi góticas, y plagada de cuevas, bóvedas, arcos, pasadizos y diques casi verticales. Este edificio submarino de más de 30 metros de desarrollo vertical deja sin aliento.