Esta ruta ofrece uno de los recorridos más completos y variados dentro del Parque Nacional de Garajonay, permitiendo al visitante adentrarse en una notable diversidad de ecosistemas de cumbre y vertiente norte, distribuidos de acuerdo con la altitud, la humedad y la incidencia de las nieblas. En sus primeros tramos, el sendero atraviesa brezales de cumbre, formaciones vegetales expuestas al viento y cubiertas por densas alfombras de musgos, que tapizan el suelo y los troncos, creando un ambiente fresco y silencioso. A medida que se desciende por la vertiente norte, el paisaje evoluciona hacia la clásica laurisilva de ladera, más húmeda y frondosa, donde abundan laureles, barbuzanos, brezos de gran porte y helechos gigantes. En las partes más bajas del barranco, el sendero se adentra en un tipo de laurisilva particularmente interesante: la laurisilva con viñátigos (Persea indica), árboles que aquí alcanzan un porte notable gracias a la alta humedad ambiental y a la presencia de corrientes permanentes de agua, uno de los rasgos más característicos de esta zona del Parque. Estos fondos de barranco conforman auténticos refugios ecológicos, donde la vegetación se presenta en su estado más exuberante y maduro. Tras abandonar el límite norte del Parque, la ruta continúa hacia el caserío de El Cedro, situado en la parte baja de un barranco que mantiene agua todo el año gracias a la capacidad de retención del monteverde. Este enclave rural, rodeado por altas paredes boscosas, es uno de los lugares más singulares de La Gomera por su aislamiento, su belleza natural y su vinculación histórica con la actividad agrícola y el aprovechamiento del agua. El paisaje queda marcado por un impresionante acantilado vertical de más de 200 metros, desde el cual cae un salto de agua que separa abruptamente esta zona del valle de Hermigua, uno de los valles más fértiles del norte insular. Este cortado constituye una de las estampas geológicas más impactantes del recorrido. El regreso hacia Contadero permite disfrutar nuevamente de las variaciones de vegetación y clima, cerrando así un itinerario que resume a la perfección la riqueza ambiental del Parque Nacional de Garajonay.