Esta espectacular ruta lineal parte del barrio de La Calera, en el municipio de Valle Gran Rey, y asciende en dirección noreste hasta el área recreativa de Laguna Grande, atravesando diversos pisos de vegetación, paisajes agrícolas tradicionales y núcleos rurales cargados de identidad. Es un itinerario exigente en lo físico, pero enormemente variado y enriquecedor, ideal para senderistas experimentados que deseen cruzar transversalmente La Gomera de costa a cumbre. Es un ascenso bastante pronunciado, por lo que se recomienda una buena condición física, sin vértigo y a evitar en días de lluvia o viento. El camino comienza en el entorno costero de La Calera, entre calles empedradas, bancales de plataneras y antiguos caminos rurales. A medida que se gana altura, el sendero ofrece vistas panorámicas del valle de Valle Gran Rey, del Roque de Agando al fondo, y del océano Atlántico perdiéndose en el horizonte. La primera parada destacada es La Vizcaina, un conjunto de viviendas rurales entre cultivos en terrazas, que representa fielmente el uso tradicional del suelo gomero. Desde allí, el ascenso se vuelve más pronunciado hacia El Cercado, conocido por su tradición alfarera y por conservar uno de los oficios más emblemáticos de la isla: la cerámica sin torno. El entorno combina arquitectura tradicional, hornos antiguos y terrazas cultivadas con vides y frutales. En este tramo, tendrás la posibilidad de visitar el Centro de Interpretación Las Loceras, un lugar ideal para conocer la alfarería tradicional. A partir de El Cercado, el paisaje se transforma por completo. La ruta entra en el dominio del monteverde y del Parque Nacional de Garajonay, bajo la sombra de brezos, laureles y fayas. El sendero culmina en la Laguna Grande, una amplia área recreativa rodeada de bosque húmedo, ideal para descansar tras la caminata y disfrutar de un entorno con juegos infantiles, merenderos y paneles interpretativos. Esta excursión es una excelente forma de descubrir la diversidad ecológica y cultural de La Gomera, conectando el litoral con las zonas más húmedas y frondosas de la isla a través de caminos ancestrales llenos de historia.