La zona de medianía y cumbre de San Bartolomé de Tirajana acoge paisajes de gran relieve, impresionantes barrancos como los de Tirajana y Arguineguín, que definen el término municipal por este y oeste. También no dejaran al visitante indiferente los barrancos de Fataga, Los Vicentes, La Data, o el Barranco de Chamoriscan, que desembocan en Maspalomas.
En el casco antiguo del pueblo, conocido como Tunte, se alza la Iglesia de San Bartolomé de Tirajana, consagrada en 1922. Esta Iglesia se estructura mediante una planta basilical que se divide en tres naves. Destaca el Retablo Mayor, una obra realizada en 1922 por el maestro Lino Feo Ramos. El nicho central del Retablo es ocupado por la efigie de San Bartolomé, adquirida entre 1783 y 1787.