Esta ruta lineal de largo recorrido une la capital insular, San Sebastián de La Gomera, con el núcleo costero de Playa de Santiago, atravesando paisajes áridos, caseríos remotos y caminos históricos que recorren una de las vertientes más soleadas y agrestes de la isla. Es una experiencia exigente en lo físico, pero altamente gratificante por la variedad de escenarios, su riqueza etnográfica y su carácter paisajístico. El sendero comienza en San Sebastián, ascendiendo suavemente para luego descender hacia El Cabrito, una bahía aislada con playa volcánica y entorno agrícola, a la que solo se accede a pie o por mar. Este tramo inicial transcurre por veredas costeras con vistas espectaculares del Atlántico y de los acantilados orientales. Desde El Cabrito se asciende por antiguos caminos tradicionales hacia Seima, un caserío tradicional abandonado, rodeado de terrazas agrícolas abandonadas, palmeras y vegetación xerófila. A medida que se avanza, el sendero entra en uno de los sectores menos transitados de la isla. La ruta continúa hacia Contreras y El Joradillo, siguiendo lomadas secas, caminos sobre barrancos y tramos de fuerte valor histórico. En estos caseríos aún se conservan restos de arquitectura popular, eras de trilla y antiguos aljibes, testigos del modo de vida vinculado al cultivo del cereal y la ganadería extensiva. El sendero prosigue hacia Tecina, zona hoy transformada por el desarrollo turístico, pero que conserva parte de su pasado agrícola. El último tramo desciende directamente hasta Playa de Santiago, un núcleo pesquero y turístico muy activo, donde finaliza esta travesía de costa a costa, y puedes disfrutar del ambiente y la gastronomía local. La ruta es ideal para senderistas experimentados que deseen recorrer un itinerario exigente, histórico y muy panorámico, que conecta la capital insular con la costa sur, a través de algunos de los caseríos más remotos y paisajes más abiertos de La Gomera.