Si se está en Gran Canaria y, sobre todo, con cierta forma física, esta es una excelente excursión de final feliz: un baño en un Atlántico normalmente en calma y con vistas al Teide durante muchos días. La playa exótica de Guguy no solo encandila por sus atributos: la larga caminata hasta sus aguas, de unas dos horas y media y con algún tramo dificultoso, representa una de las mejores alternativas posibles si se adora la naturaleza, las vistas, el aire puro y la soledad.