Situada en un entorno virgen, a tres kilómetros de la capital de la isla, esta playa se extiende a lo largo de 500 metros de largo por 70 de ancho. Su arena, de origen volcánico, y sus aguas azules, se enmarcan en un paraje montañoso que hará las delicias de los amantes de la naturaleza, ya que se encuentra en uno de los parajes más salvajes de la isla