ÚLTIMA HORA

Coronavirus (COVID-19) aquí

La Palma

Cubo de la Galga

Un sendero para conocer la espectacular laurisilva
Situado en el nordeste de la isla de La Palma, el Cubo de la Galga puede recorrerse en dos partes: una excursión circular por la zona más vistosa de laurisilva o una ruta más larga que comunica el sendero con la montaña de La Galga con el mirador de San Bartolomé para seguir camino a Puntallana o San Andrés y Sauces. Como complemento al recorrido, ya fuera de esta área, se puede disfrutar de platos típicos en merenderos de la localidad.
Una ruta de trekking ajustada a todos los aficionados
Con una dificultad apropiada para pasear con niños o personas de edad, el sendero del Cubo de la Galga comienza entre matorrales y pequeños arbustos para finalizar entre ejemplares propios de las zonas de fayal-brezal. El recorrido mide unos doce kilómetros, con desnivel máximo de 750 metros, lo que hace posible realizar su ruta en unas cuatro horas. Conviene, como siempre, llevar ropa y calzado adecuados, además de comida y bebida para hacer un almuerzo ligero por el camino.
Longitud
5 km
Transporte público
Localidad
Puntallana
Selección de archivos descargables
Archivos
Imagen Archivo
Título Fichero
Cubo de la galga
pdf

TENERIFE

TENERIFE

GRAN CANARIA

GRAN CANARIA

FUERTEVENTURA

FUERTEVENTURA

LANZAROTE

LANZAROTE

LA GRACIOSA

LA GRACIOSA

LA GOMERA

LA GOMERA

LA PALMA

LA PALMA

EL HIERRO

EL HIERRO
No te lo puedes perder
Imagen
Punto de información ambiental
Subtítulo
Ruta Cubo de la Galga, La Palma
Título
Punto de información ambiental

Salimos desde el aparcamiento del Punto de Información Ambiental, y al arranque del sendero nos encontramos un Monteverde empobrecido. Árboles frutales comparten suelo con fayas y brezos, lo que nos indica que no estamos ante una laurisilva pura. También podemos ver zarzas, una especie que nos avisa aquí de la presencia humana, que se irá diluyendo según avancemos por el camino.

Imagen
El barbusano del Cubo
Subtítulo
Ruta Cubo de la Galga, La Palma
Título
El barbusano del Cubo

La corteza escamosa de este árbol gigantesco nos cuenta que es un barbusano. Es un ejemplar magnífico, que alcanza unos 25 metros de altura. Está en una zona de borde del bosque, una característica de la especie. Los barbusanos no son muy abundantes porque su madera rojiza ha sido muy apreciada, especialmente en ebanistería para fabricar muebles; de hecho, antiguamente se le llamaba “ébano de Canarias”.

Imagen
Los mil hijos del Viñátigo
Subtítulo
Ruta Cubo de la Galga, La Palma
Título
Los mil hijos del Viñátigo

Este árbol a la vera del camino parece sitiado, o guardado, por multitud de ramas que surgen de su base. Son sus hijos, conocidos como chupones. Es una de las características del viñátigo, un endemismo macaronésico típico de la laurisilva. Aunque el tronco central muera, su base es un gran tocón que genera gran número de chupones que mantiene vivo el árbol.

Imagen
Caminando bajo el agua
Subtítulo
Ruta Cubo de la Galga, La Palma
Título
Caminando bajo el agua

El Cubo de La Galga tiene un paisaje protagonizado por el agua, y según nos adentramos en el barranco notaremos cada vez mayor humedad según se cierre el dosel verde. Pasaremos bajo un canal de agua, que transporta este valioso recurso para su uso en la agricultura y el abasto público, y de cuyo uso racional depende que se mantenga este paisaje.

Imagen
Pétreo equilibrio
Subtítulo
Ruta Cubo de la Galga, La Palma
Título
Pétreo equilibrio

Los barrancos surgen por procesos erosivos a lo largo del tiempo. Esta piedra en delicado equilibrio nos lo recuerda. Barrancos como el del Cubo de La Galga, encajados y estrechos como cañones, nos indican que estamos en una isla joven, en la que la erosión aún está modelando el paisaje. Por eso, algún día esta piedra perderá su equilibrio y acabará en el lecho del barranco. (Aunque haya que esperar aún cientos de años)

Imagen
Una bifurcación sonora
Subtítulo
Ruta Cubo de la Galga, La Palma
Título
Una bifurcación sonora

El cruce del sendero nos invita a un momento de silencio. El tintineo del agua compite con los cantos de las aves. Es fácil que podamos escuchar las roncas llamadas de las palomas endémicas de Canarias, que suenan basadas en nuestra vocal U. Si permanecemos quietos y en silencio, incluso podremos observar alguna paloma sobrevolando el arbolado.

Imagen
La fajana de los Tilos
Subtítulo
Ruta Cubo de la Galga, La Palma
Título
La fajana de los Tilos

El esplendor de la laurisilva de valle con til aparece en este punto donde encontramos un pequeño llano como un remanso entre la vegetación. El dosel vegetal a gran altura, nos mantiene en la penumbra y humedad permanentes. La luz a duras penas llega al suelo. Los tiles son los protagonistas absolutos del lugar, con sus largos troncos de madera verde y dura. Esta especie sólo aparece en aquellos lugares idóneos para la laurisilva, lo que nos indica el lugar privilegiado en que nos encontramos.

Imagen
La Somada Alta
Subtítulo
Ruta Cubo de la Galga, La Palma
Título
La Somada Alta

Su nombre lo dice todo. Nos asomamos en lo alto a ver el espléndido paisaje de estas laderas de laurisilva que cubren la cara este de La Palma, enfrentadas al alisio. Nos encontramos en la mejor zona para la laurisilva de Canarias, con laderas por debajo de los 1200 metros de altura que captan el agua de las nieblas que arrastra el alisio, origen y sostén del Monteverde.

Imagen
Vuelta por el canal
Subtítulo
Ruta Cubo de la Galga, La Palma
Título
Vuelta por el canal

Volvemos por el canal que sale del Cubo en este punto; el agua que es básica para este ecosistema es también una de sus grandes aportaciones, ya que la agricultura de costa vive del agua que mana de los acuíferos que alimenta el bosque. Por la ladera tendremos ahora otra visión de este frondoso cañón, antes de iniciar el retorno por la pista por la que ascendimos al principio de la ruta.

- Nunca dejes residuos de ningún tipo en el entorno, incluidas las colillas. Los restos de comida contribuyen a la proliferación de roedores y gatos asilvestrados que suponen una grave amenaza para la fauna.
- Respeta a los animales, no los molestes ni los alimentes. Si ves algún ejemplar herido, puedes avisar en el teléfono de emergencias 112. Tampoco arranques flores o plantas.
- No recojas ni te lleves piedras o cualquier otro elemento del medio natural. Tampoco lo modifiques amontonándolas para realizar las tristemente famosas “torres”.
- Respeta la señalización de los senderos. Salirse de los caminos habilitados provoca daños en el entorno y además puede ser peligroso para ti y para quienes te acompañan.
- Es más seguro llevar a tu mascota con correa.
- Procura no alterar la tranquilidad del entorno con ruidos excesivos (música alta, gritos...).
5
10
13
262
10045