Abre tu evangelio del disfrute y sigue los mandamientos para celebrar playas, fiestas y chapuzones. El decálogo para vivir las Islas Canarias con humor y con conciencia: valorar lo propio, tratarlo con respeto y convertir cada rincón de tu tierra en una experiencia memorable. Porque ser Turisla es honrar, cuidar y gozar de tus islas como se merecen.
Los 10 mandamientos del Turisla
(según el evangelio apócrifo de la tumbona, edición Semana Santa)
Amarás las Islas Canarias sobre todas las cosas.

Porque hay amores eternos… y luego está este, que viene con playa, volcán y barraquito.
No tomarás días de tus vacaciones ni descansos en vano.

Si descansas, descansa bien. Nada de “me llevo el portátil por si acaso”.
Santificarás las fiestas, las romerías y las verbenas.

Aquí, la procesión, nada de llevarla por dentro… ¡que salga!
Honrarás tu isla, tu tierra y tus raíces.

Porque ser de aquí es motivo de orgullo y celebración.
No dejarás rastro: cuidarás y respetarás cada rincón de estas islas únicas.

Nada de dejar huellas… salvo las de los pies en la arena.
Harás turismo por tus islas al menos una vez al año.

Y si son ocho islas en ocho años, entras en el cielo del Turisla.
No robarás horas de descanso.

Si vas a desconectar, desconecta bien: apaga el móvil y enciende la hamaca.
Dirás “¡qué bonito todo!” y no será falso testimonio.

Aquí es imposible exagerar: ya sabes que todo es realmente así de bonito.
No caerás en la tentación de viajar lejos teniendo un paraíso aquí al lado.

Quien busca playas mejores fuera… que se confiese.
No codiciarás vacaciones ajenas, pero recomendarás Islas Canarias.

¡Aunque solo a quien de verdad las merezca! Nada de invitar a cualquiera a este lugar maravilloso, quien venga que sea para disfrutar de verdad.