Marta Maggetti pertenece a esa generación de regatistas que han llevado el windsurf olímpico a una nueva dimensión. Hizo historia en París 2024 al conquistar el oro en la clase iQFOiL y hoy sigue construyendo su carrera en lugares donde el viento y el mar le permiten seguir perfeccionando su nivel, como las Islas Canarias.
La historia de Marta Maggetti empieza en el mar. Nacida en Cagliari en 1996, en la isla italiana de Cerdeña, creció rodeada de viento y agua salada. “Mi primer contacto con el mar fue muy temprano”, explica Maggetti. “Mi padre me llevaba al agua, entre las olas, cuando tenía tres o cuatro años”.
A los ocho empezó a practicar windsurf y a los once ya competía. Aquellos primeros días en el mar fueron el principio de una carrera que la llevaría a lo más alto del windsurf olímpico. Y es que la llegada del iQFOiL - una nueva disciplina en la que las tablas se elevan sobre el agua gracias a un foil y donde velocidad, control y lectura del viento son decisivos- transformó el panorama de este deporte en los Juegos Olímpicos.
Maggetti dio el paso hacia esta nueva clase con un objetivo claro en mente y en París 2024 se proclamó campeona olímpica. “Me encanta el foiling porque es todo velocidad y adrenalina”, explica. “Lo que más me gusta es mantener el control cuando hay viento fuerte y olas grandes
Cuando el entorno marca la diferencia
Fue en 2021 cuando la italiana llegó por primera vez a las Islas Canarias, poco después de los Juegos Olímpicos de Tokio. “Fue amor a primera vista”, recuerda. “Estas islas se parecen mucho a la mía, a Cerdeña, y me sentí como en casa”. Desde entonces entrena con frecuencia en el archipiélago, especialmente en Lanzarote, en Marina Rubicón.
Para una regatista de alto nivel, el entrenamiento no depende solo de las horas en el agua, sino también de la calidad de las condiciones. Por eso, muchos deportistas internacionales incluyen las Islas Canarias en su calendario de preparación, especialmente durante los meses de invierno.
Maggetti lo explica con claridad: “Creo que las Islas Canarias son el mejor lugar para entrenar. Aquí podemos encontrarnos con otros deportistas internacionales con los que luego competimos y es importante poder comparar nuestro nivel, pues no tenemos tantas competiciones importantes al año para poder medirnos”.
En una disciplina como el windsurf olímpico, donde cada regata puede presentar escenarios completamente diferentes, entrenar en un entorno exigente marca la diferencia. El viento cambia constantemente, el estado del océano evoluciona y cada jornada en el agua plantea un reto distinto.
“En invierno es muy importante acumular muchas horas en el agua. En las Islas Canarias podemos entrenar mucho y prepararnos para todo tipo de condiciones, y eso es clave”, señala la campeona olímpica. Y es que como recalca Maggetti, “si navegas bien en las Islas Canarias, puedes navegar bien en cualquier lugar del mundo”.
Viento, libertad y energía
Pero la relación de la italiana con las Islas Canarias no se limita al entrenamiento. Entre sesión y sesión, también encuentra tiempo para disfrutar del entorno. “Podemos concentrarnos en entrenar, pero también en disfrutar de las islas”, explica. “El ambiente es muy amigable. Escapas de las grandes ciudades y para nosotros eso también es muy importante mentalmente.” El clima estable, las horas de luz y la variedad de paisajes hacen que el archipiélago combine rendimiento deportivo y desconexión.
Cuando no está sobre el foil, Maggetti sonríe recorriendo las islas haciendo fotografías o surfeando en alguno de sus spots favoritos, como en Famara, El Golfo o Costa Teguise, en Lanzarote o en El Médano, en Tenerife.
Pero para una campeona olímpica, el entrenamiento es constante. Y en las Islas Canarias – que la italiana define como “viento, libertad y energía” – Marta sigue haciendo lo que ama desde niña: navegar entre las olas. Ahora con la exigencia de seguir construyendo, día tras día, el camino que conduce a las victorias.